Mostrando entradas con la etiqueta soledad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta soledad. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de diciembre de 2014

Águila

Escalo a la roca más alta,
con cada piedra bajo mis pies
nace una nueva ampolla
que más tarde se convertirá en callo.
Mis manos agrietadas y cansadas
continúan aferrándose a las rocas
en un intento de no caer.
Cada vez más alto,
la respiración se torna agitada,
como cuando en tiempos que hora me parecen remotos
hacía el amor en camas prestadas y propias.
Tengo el abdomen contraído y rasgadas las ropas,
líquido vital tibio saboreo en mis labios rotos,
dejo huella en las piedras, testigo de mi paso.
Llegar a la cima, se convierte en mi misión más ambiciosa.
Renovarme es mi único objetivo,
caiga quien caiga.
Uñas, cabellos, trozos de piel y sangre, dientes;
nada quiero antiguo.
Quiero limpiarme de adjetivos,
de identificaciones,
de ideas y palabras.
En viaje interno me despojo de la ropa,
no sin esfuerzo y dolor termino de arrancar
una a una
las uñas encarnadas que aún
me quedan adheridas a la piel reseca.
Me desprendo de lo que creía que era,
de las ideas etéreas
que se han ido materializando en mi cuerpo.
Arranco las teorías que me hicieron de bastón
para caminar sobre lo que creía que era el suelo firme,
Ahora sé que no eran más que espejismos de mi mente
ofreciéndome falsa seguridad.
Tiro por el barranco conceptos, imágenes, moral y ética,
caigo con ellos en vertiginoso vuelo,
hasta reventar y destruir lo que me ha impedido ver adentro.
Dejo que el sol me alimente,
como de su luz a través de mis poros
cada vez más abiertos.
Ya no sé si la luz está afuera o adentro,
intercambio de energía con la fuente de todas las cosas.
Por fin me veo.

martes, 2 de septiembre de 2014

El árbol

Fue cuando creí que había perdido todas mis hojas,
que me atreví a ver mis raíces.
Dejé que se mecieran en mis ramas,
doblegándolas,
tornándolas en astillas,
marcando mi corteza.
Soy árbol viejo,
y hasta hace poco
nunca me había sentido más vivo
que cuando se mecieron en mis ramas.
Y ahora,
que todxs se han ido,
y ya no tengo distracciones,
estoy solx, árbol y cielo;
y lluvia,
y hierba húmeda,
viento sutil y cálido.
Y no estoy solx,
soy tierra bajo mis raíces,
soy savia viscosa en ávida avalancha,
soy hoja naciente y hoja seca,
naciente nido,
soy Sol y soy pájaro.
Gracias por haberte ido.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Marginalia

Crece el musgo en mis brazos

de mi pelvis fluyen ríos que desembocan en ninguna parte

son mis piernas troncos huecos que podrían ser tu casa.


Sólo el gato
enroscado a mis pies
es testigo de tu abandono.

miércoles, 17 de julio de 2013

Reclamo al viento

¿Contra quién gritar?
¿A quién le dedico este odio?
Estas lágrimas hijas de la furia
Éste rostro de babas rabiosas
Esta mano golpeando en el viento
Esta soledad llena de gente.

sábado, 13 de abril de 2013

Silencio

Entonces eso fue lo que quedó,
cuando pen(s)ábamos que no quedaba nada,
aún quedaba interminable y punzante silencio 
saturado de ausencia de vos.

sábado, 17 de marzo de 2012

Una para todos y todos para una

Varias personas,
funciones diversas,
para más info
ver las siguientes letras:

Hay un mae 
con el que suelo tomar,
y hablar hasta la madrugada.
     
Tengo uno,
con el que me gusta dormir
abrazada.

Con otro me gusta hablar,
de espiritualidad 
y ñoñadas.

También una chica
con la que a veces cojo
planeado pero muy casual.
    
Un mae con el que recién
he comenzado a fantasear,
    (sin proponérmelo)
y no está nada mal.

Otro, pobre...
al que me gusta esperanzar,
aunque los dos sabemos
que de ahí no va a pasar.

Hay otra chica
a la que me gusta conocer,
aunque estoy clara
que no puede ser.

Luego hay un mae
que nunca entendí,
y por un tiempo
me reconfundí....

Me gustaría poder condensar
esto en una sola persona...

Y sí, 
ya sé que eso no rima
pero no me importa...
..........qué cansado............

PD: Si me faltó alguien ahí me disculpa, luego le hago un poema...
así bien posmoderno como este ¬¬

sábado, 25 de febrero de 2012

Bodas de otros


Quiero asistir a una boda
en calidad de invitada.
Pasar desapercibida
a pesar de mi vestido rojo,
de los tacones nuevos
y las horas previas de maquillaje.

Tengo ganas de vestirme
para nadie,
para mí,
para todos sin que lo noten.

De ver las rosas
en el pasillo de la iglesia,
y tomar una discretamente
para olerla,
y luego tal vez
acariciarme con ella.

Quiero bailar el vals
con un desconocido,
o mejor dos,
y confundir sus nombres.
Mientras la novia radiante
se compromete
a repetir solo un nombre cada noche.

Tengo ganas,
apenas un poco,
de brindar y beber.
Festejar la decisión de otros
a ser felices juntos.

Y luego,
más ganas aún,
de regresar sola a mi casa.
Quitarme el vestido nuevo
con olor a tabaco.
Los tacones encarnados
en mis pies adoloridos.
Lavar el maquillaje pesado,
soltarme el cabello.

Tengo esta necesidad
de vestirme para mí
y desvestirme luego,
despacio.

Después del sudor
buscar la rosa en mi bolso,
presionarla contra los labios
acariciarme los muslos;
quedarme dormida
antes de llegar al agujero del sexo.
Olerme el cabello,
dormir conmigo.


martes, 20 de septiembre de 2011

Compartiendo soledad

Déjeme quitarme esta soledad con su espalda abierta al cielo.
Quiero sentirme liviana en sus brazos.

Déjeme quitarme esta soledad de hombre y de mundo en su pelvis.
Solo quiero sentir su sudor en mi cuerpo.

Déjeme acariciarle la noche y las estrellas.
Yo sé que usted también tiene necesidad de mis manos.

Después de todo los cuerpos se hicieron para estar juntos,
las manos para estar entrelazadas,
los pies para caminar hacia la cama de los amantes,
y mis cabellos para reposar en su pecho.