martes, 2 de septiembre de 2014

El árbol

Fue cuando creí que había perdido todas mis hojas,
que me atreví a ver mis raíces.
Dejé que se mecieran en mis ramas,
doblegándolas,
tornándolas en astillas,
marcando mi corteza.
Soy árbol viejo,
y hasta hace poco
nunca me había sentido más vivo
que cuando se mecieron en mis ramas.
Y ahora,
que todxs se han ido,
y ya no tengo distracciones,
estoy solx, árbol y cielo;
y lluvia,
y hierba húmeda,
viento sutil y cálido.
Y no estoy solx,
soy tierra bajo mis raíces,
soy savia viscosa en ávida avalancha,
soy hoja naciente y hoja seca,
naciente nido,
soy Sol y soy pájaro.
Gracias por haberte ido.

miércoles, 29 de enero de 2014

Onanismo

Hay gente que
se revuelca en la hierba
hace el amor en bosques,
en los cafetales.
Clavan ramas en sus espaldas
mientras juegan en la profundidad del sur.

A mí
el amor me gusta en el mar y conmigo,
con las olas cómplices
embistiendo mi cuerpo.
Con el Sol quemando mis hombros
mis pezones rasgando el cielo
mi cueva salada
las manos
mías.

Flotar la tierra

Quiero compartirme
para dejar de ser una burbuja de vidrio
hermosa pero aislada.

Inventar una metáfora,
tan sólo una,
inventar una palabra.

Hablar sin abrir la boca.
Volar.

Y cuando haya llegado a la orilla del mundo
mojar mi cuerpo.
Sumergirme para ver la oscuridad del fondo,
cubrirme de sal y arena
para llegar al otro lado de mí.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Marginalia

Crece el musgo en mis brazos

de mi pelvis fluyen ríos que desembocan en ninguna parte

son mis piernas troncos huecos que podrían ser tu casa.


Sólo el gato
enroscado a mis pies
es testigo de tu abandono.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Esclava de vos

Soy esclava de tus manos
de tus caricias
de tus desprecios

De tu mirada fría,
soy esclava.

De tu deseo
de tus ganas
de tus no ganas.

Vivo pendiente de tu sonrisa
de tus pupilas curiosas,
de tus palmas tibias.

Tus piernas firmes.
Tus pestañas cortas.
Tus caderas anchas.
Tus lunares incontables.
Tus pies que danzan,
sin mí... para nadie.

Soy esclava de tus orejas
de tus murmullos nocturnos
de tus movimientos involuntarios;
que a veces me rozan.

Soy para vos materia
músculo y hueso deseante,
olvidado pájaro cautivo...

jueves, 26 de septiembre de 2013

Pensamiento ocho

Saber que podrías irte en cualquier momento,
no porque me querás menos,
si no porque te querés más.

martes, 3 de septiembre de 2013

Es bien

Saber que escoger implica irremediablemente una perdida, y sentirse triste.
Extrañar tu piel y el olor de tu cabello, es bien. Es bien haberlos besado, es bien.
Saber que te quise y que te quiero. Que ya no te encuentro en la rutina del día. Que tus ojos me ocultan más de lo que me dicen... ahora. Es bien.
Ser consciente de que quizá tuve miedo o tal vez una premonición horrible y dije adiós.
Que tener que escoger nunca es ganar, y que vos nunca me lo pediste. Y fue bien, y pudo haber sido mejor.
Pero es bien.

martes, 6 de agosto de 2013

Dejame compensar

Dejá que compense la fealdad de mis manos,
que recorra tus pechos,
que bordee tu pubis,
que me pierda esta noche
que te encuentre despierta.

Que mis manos sean fincas de árboles viejos,
que te apreten los muslos,
que te tiren del pelo,
que te claven las uñas
en el vientre expuesto.

Que mis manos sean botes navegando en tus mares,
que se tiñan de rojo
o de agua salada,
que te palpen desnuda,
que te reconozcan.

Que tus caderas hagan hablar a mis manos,
que las hagan sabias,
que las hagan fuertes.
Dejá que compense mi fealdad con mis manos.

lunes, 5 de agosto de 2013

Pensamiento siete

Florecer en invierno
siempre es más hermoso y admirable,
lástima que esto fue apenas un otoño tímido.

sábado, 27 de julio de 2013

Mi rosa

En realidad no os parecéis en nada a mi rosa, ni sois nada todavía. [...] Son realmente hermosas, pero vacías -añadió el principito-. Uno no se siente impulsado a dejarse morir por ustedes. Cualquiera pensará que mi rosa se parece a ustedes; pero ella sola es para mí más importante que todas ustedes juntas, porque ella es la que he cuidado y regado  

(la que también me cuidó y regó de vuelta);

ella es la que cubrí con el globo de cristal; ella es la que resguardé con el biombo

(quizá no tanto como debí);

ella es la que liberé de las orugas que le molestaban, dejando sólo aquellas que se volvieron mariposas  

(pero no, no pude quitar sus orugas a tiempo, y nunca nacieron mariposas);

es ella la rosa que oí quejarse, alabarse o mantenerse callada.  

(La que también me escuchó a mí, la que acogió mis silencios).

En fin, ella es mi rosa.  

(En fin, ella es mi rosa)

miércoles, 17 de julio de 2013

Reclamo al viento

¿Contra quién gritar?
¿A quién le dedico este odio?
Estas lágrimas hijas de la furia
Éste rostro de babas rabiosas
Esta mano golpeando en el viento
Esta soledad llena de gente.

martes, 25 de junio de 2013

Para vos, mi cuerpo y mi voz

Me confronto con el espejo,
a solas cada mañana desnuda
o al lado de esas otras mujeres maquilladas
como yo
en un baño público antes de entrar al cine.

Me enfrento a mi imágen,
me reconozco y me abrazo
aún con esas libras de más que sólo yo me veo,
con esa pierna más corta
que me hace mover mis caderas cuando camino.

Me veo
y veo una mujer
perfecta en su imperfección
como somos las mujeres.
Y veo un cuerpo que podría ser otro,
pero no quiero que sea otro.
Y veo unos ojos y unas líneas delgadas debajo,
que son los surcos por donde corren mis lágrimas
en la estación lluviosa,
y a veces también en la seca.

Y este cuerpo que podría ser cualquiera,
con los uñeros rotos
y las cicatrices blancas,
con la estatura promedio
y la sonrisa pícara.
Este cuerpo es el mío
y el de tantas mujeres.

El que pongo para que otras lo usen
para que tomen mi voz y la hagan suya
para que adopten mi rostro y mi boca gritando
¡Soy lesbiana! ¡Soy feminista!
Para que se escondan detrás de mi espalda frágil
que pongo fuerte para mí y para ellas,
para que caminen encima de mis pasos
menudos y firmes.

Este cuerpo camina acompañado
de otros hermosos cuerpos de mujeres
a las que alguna vez nos intentaron robar la voz
tomar el alma por el cuerpo,
y aún seguimos gritando,
seguimos porque la rebeldía nos seduce.
Porque cuando se nace salvaje
ninguna jaula es admisible
y la libertad no se negocia.

sábado, 13 de abril de 2013

Silencio

Entonces eso fue lo que quedó,
cuando pen(s)ábamos que no quedaba nada,
aún quedaba interminable y punzante silencio 
saturado de ausencia de vos.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Aburristalgia

Hoy tuve nostalgia de la nostalgia.
Ganas de esa tristeza gastada de vos,
de esas ganas de amarte de nuevo
para poder llorar de desamor,
para sentir que te pierdo.

Pero no soy capaz de fingir ni una lágrima,
ni picando un kilo de cebollas.
Sin embargo te escribo
como quien fuma un cigarro mientras espera el bus.
Y me aburro inmensamente
en mi nostalgia de nostalgia de vos.

martes, 20 de noviembre de 2012

Despedidas infinitas

Siempre le he temido a las despedidas definitivas. Imaginarme estar al minuto siguiente sin la seguridad del minuto pretérito, me aterra. Saber que hay un último beso, una última noche bajo las sábanas frías, que podría ser esta. Entonces extiendo el final, lo extiendo como si quisiera hacer de un punto negro una línea de regaliz recta con destino incierto. Invento estrategias, me vuelvo a enamorar, cada vez por menos tiempo. Hago planes a futuro. Me siento cobarde. Me siento embustera. Me siento responsable. Y pienso una vez más en El Principito, soy responsable de mi rosa, soy responsable para siempre de lo que he domesticado.

Volver a casa

Retornar es dar la vuelta, caminar en reversa;
y recorrer los caminos hacia atrás a mí no me interesa.

Volver, regresar; caminar una vez más el pasillo y quitarme los zapatos.
Acariciar a la gata,
saludar a la hermana que raras veces figura en el paisaje del apartamento.
Sentirme en casa ¿Sentirme en casa?

Creo que volví haciendo el camino hacia adelante, en espiral.
Para llegar desde otro lugar al mismo sitio.
Para recorrer diferente el camino andado,
y no hacia atrás ni de nuevo, sino nueva.

Llegué desde otra puerta a un lugar conocido y con otros ojos.
¿Pero a mi casa? A casa llegué cuando en uno de esos abrazos
culposos y deseantes, me besaste.