martes, 3 de enero de 2012

Besos como mendrugos

Cuando llegaba la noche,
caían las bombas despertando a los niños,
lloraban las madres
y ladraban los perros.
Todo oscuro
ennegrecido
por el miedo, por el humo.
Yo recordaba tus besos.

Cuando en la fila del colmado
se me pasaban las horas
y las lágrimas corrían por las mejillas sucias;
los niños jugaban
y las madres sujetaban,
con la mirada perdida,
el pan negro, el pan duro.
Yo recordaba tus besos,
pobres como mendrugos.

Y cuando llegaba la noche
y caían las bombas,
e incendiaban el cielo;
yo recordaba tus besos,
secos como la sonrisa de los militares.
Secos y muertos,
como los hijos de mis entrañas.

domingo, 11 de diciembre de 2011

domingo, 27 de noviembre de 2011

jueves, 10 de noviembre de 2011

Danza




Henri Matisse
La vida es una danza.
Uno no ESTÁ en la danza,
uno ES la danza.

Se de cuenta usted o no,
eso no importa.

Luego dijo:
la danza es simple.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Pensamiento uno


Siempre me ha parecido;
              es más fácil quitarme la ropa,
que desnudarme.

Ser


SER sin disfraz. 

DESPOJARME,
de equivalencias,
de similitudes.

SIN parecer mujer u hombre.
ESTAR desnuda.

SABER que soy más que el cuerpo,
pero saber MI cuerpo.

Estar DESNUDA.
Solo estar y ser:
DESPIERTA.


"Weibliches Liebespaar"
Egon Schiele - 1915

Encuentro

La voy a describir,
no porque lo necesite,
si no para que ustedes la conozcan.

Tenía pecas abundantes y oscuras,
cejas pobladas,
cabello negro.

Su sonrisa era amplia,
hermosa,
genuina.

Los ojos penetrantes,
como dos gotas de tinta;
me miraban,
me comprendían.

Me hablaba,
con carcajadas
que le brotaban
como agua de los ojos.

En su mano izquierda
sostenía sin dificultad
un racimo de Chirulitos.

No volver a verla,
es lo más probable.
Incluso es indispensable
que se marchara;

Eso no cambia el hecho,
tropezamos.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Estadística

Lo veo,
solo veo números y porcentajes.

En un gráfico de pastel
                  [siempre me han parecido más apetecibles]
divididos por segmentos tecnicolor,
sus ojos,
su pecho,
sus nalgas.

Y luego las probabilidades:
de poder besarlo de nuevo,
de poder tocarlo como antes,
de despertar en la mañana a su lado,
de cocinar con usted.

Saco una calculadora,
regla de tres:
sus ojos por mis ojos,
entre mis sábanas.
No hay distribución normal
en la campana de Gauss.

Nunca me preocupé
de todas maneras
por la normalidad,
mi afinidad numérica
es igual al conjunto vacío.

Con un cuchillo rebano el pastel,
lo saboreo,
lo devoro.
He ganado.


miércoles, 2 de noviembre de 2011

Kitsch

Me imagino amándolo.

Con pequeñas aproximaciones
parodiadas y circenses
que solo existen en mis sueños;
                                            [ por dicha ]

Lo veo tendido,
descendiendo lentamente,
a mi cama;
                                  [ obvio ]

Mi cuarto
es una caracola gigante,
tornasol.

Mi vestido de tul blanco,
gira sin cesar,
saturando los espacios que nos separan
de vainilla y dulce de leche.

Y usted,
en sombrero de copa,
y una boa de plumas negra,
me guiña un ojo.

La caracola cae al mar,
cae desde las estrellas,
se estremece,
se hunde salpicando el infinito.

Bailo con usted,
entre luz dorada y escarcha,
                                        [ de música ]

Cierro mis ojos
con la única finalidad
de darle un beso,
(en la mejilla izquierda)

Mis pestañas
barren con todo.
No lo veo más...


                                          [...lo llevo encima de mis ojos ]

domingo, 30 de octubre de 2011

sábado, 22 de octubre de 2011

Quimera


Sueño con poder cavar con mis uñas el pavimento.
Arrancaría las ciudades de raíz,
para que nunca más tuvieran que crecer
los edificios como helechos.


lunes, 17 de octubre de 2011

The end

Hay silencio.
El punto final,
no el suspensivo último,
se ha colocado.

La página escrita,
el punto desafiándola,
pero esta no se resiste.

La pausa
se ha convertido en muerte,
sin derecho a  resurrección.

Esta vez el dios no pudo vencer el Hades.


Un poco rosa

Ah! que ingenua soy,
me creo tan fuerte,
tan mujer.

Pero qué ilusa tan valiente,
defendiéndome del mundo
con apenas cuatro espinas.

Siempre me recuerdan
las corrientes de aire,
que los biombos
no protegen el corazón.